Mobiliario de ocio reúne todo lo necesario para equipar la zona del salón: sofás, sillones, vitrinas, cómodas, muebles de TV, mesas de centro y estanterías de distintos tamaños. En esta categoría encontrarás composiciones modulares y piezas sueltas pensadas para combinarse entre sí, con acabados que se repiten en varias series para que puedas construir el salón pieza a pieza sin perder coherencia visual. Las soluciones van desde estantes de pocas decenas de euros hasta rinconeras y composiciones grandes que rondan los 1.700 €.
Tipos de mueble que componen un salón
Un salón completo se construye con cinco o seis tipos de mueble que se reparten las funciones de almacenaje, exposición y descanso. Las estanterías y los racks aprovechan paredes enteras o esquinas perdidas para libros, decoración y almacenaje a la vista, con formatos que van desde el cubo Estantería MultiDo 80 cm a torres altas tipo Benny de 226 cm. Las cómodas con cajones y puertas resuelven el almacenaje cerrado de mantas, juegos o documentos, mientras que las vitrinas con frente acristalado, como la Vitrina Kim, exponen vajilla o piezas decorativas. Los muebles bajos de TV centralizan la zona del televisor con compartimentos para consolas y cableado oculto, y la zona de descanso —sofás de tres plazas (Sun, Leon), rinconeras como Saragossa y sillones— marca el centro de la composición.
Cómo planificar la composición del salón
Antes de elegir cada pieza conviene partir de las medidas reales de la estancia y de los dos puntos fijos de cualquier salón: la pared del televisor y la zona de sentarse. La pared de TV suele combinar un mueble bajo de 120 a 200 cm con estanterías abiertas o una vitrina en altura para evitar el efecto "pared cerrada". Frente a ella, el sofá marca la profundidad útil del salón —desde 191 cm en modelos de tres plazas como Leon hasta 331 cm en rinconeras tipo Saragossa— y debe dejar un paso de circulación libre de 70 a 80 cm. Las cómodas, mesas de centro y sillones se distribuyen alrededor para cerrar la composición y ordenar el flujo entre el comedor, el pasillo o la cocina abierta.
Acabados y materiales: del roble al blanco brillo
Las series disponibles permiten elegir entre tonos claros, oscuros y combinaciones bicolor. Los robles —artisan, riviera, sonoma, flagstaff oscuro y jackson hickory— aportan calidez y combinan bien con paredes neutras y suelos de madera o vinilo. El blanco brillo amplía visualmente los salones pequeños y casa con cualquier sofá; las versiones bicolor, como roble con frente blanco, suavizan el efecto laminado liso. En la zona de descanso, las tapicerías van de la chenilla resistente a los pelos de mascota en tonos beige y gris claro hasta acabados en menta, rosa o turquesa pensados para sofás cama más juveniles como Sun o Leon. Todos los frentes utilizan tableros estables, bisagras con cierre suave y cajones de guía metálica.
Medidas para salones grandes y pequeños
Para un salón pequeño de 12 a 15 m² conviene optar por muebles bajos de TV ligeros (Mueble TV Frija de 153 cm), estanterías estrechas tipo cubo o de 30 a 45 cm y un sofá compacto de tres plazas o un sofá cama tipo Sun. En salones medianos de 18 a 22 m² entran composiciones de TV con vitrina o una estantería de 80 cm, una cómoda baja extra (Cómoda Nevada 81 cm o Frija 103 cm) y un sofá fijo o rinconera pequeña. Para salones grandes de más de 25 m² las rinconeras de 330 cm, las cómodas largas de 180 a 190 cm (Cómoda Gap 190 o Ema 180) y las paredes completas de estanterías de varias alturas aprovechan la superficie sin dejar zonas vacías. Si la cocina está abierta al salón, prioriza acabados que dialoguen con los muebles ya instalados en la zona de cocción.
Detalles que marcan la diferencia
Más allá del color, hay tres detalles que conviene revisar antes de cerrar la compra. El sistema de apertura —tiradores integrados, pulsadores push o cajones con soft-close— condiciona el uso diario y la sensación de calidad percibida. La iluminación interior LED, presente en algunas vitrinas y muebles de TV, resalta los objetos expuestos y sustituye a las luces auxiliares colgadas en la pared. Y la modularidad: si tu salón cambiará en los próximos años por una mudanza, la llegada de hijos o el teletrabajo, prioriza piezas sueltas que puedas redistribuir antes que muebles fijos pensados para una única pared. Esto también facilita ampliar la composición más adelante manteniendo la misma serie.
Envío a toda España y montaje sencillo
Todos los muebles se entregan desmontados en cajas con instrucciones detalladas, tornillería y herrajes incluidos. El montaje es de tipo bricolaje básico: una persona con destornillador y martillo de goma puede armar un mueble bajo de TV o una cómoda en una o dos horas, mientras que las composiciones más grandes —rinconeras, paredes de estanterías— se hacen mejor entre dos personas y en una jornada. Enviamos a toda la península y Baleares y atendemos consultas previas sobre medidas, compatibilidad de acabados o configuración del pedido antes de la compra.












































































































