Vitrinas para salón y comedor pensadas para combinar almacenaje cerrado con zona de exposición tras puertas acristaladas. En el catálogo conviven más de veinte modelos en tres formatos —vitrinas altas tipo columna, vitrinas medianas con puertas de cristal y vitrinas bajas tipo aparador—, con anchos desde 50 cm hasta 166 cm y alturas que llegan a los 203 cm. Los acabados cubren toda la gama de roble (Sonoma, Wotan, Artisan, Monastery, Riviera, Waterford, Stirling), blanco brillo, grafito y combinaciones bicolor, con precios desde unos 200 € hasta cerca de 650 €.
Tipos de vitrina: columna alta, mediana con cristal y aparador bajo
Las vitrinas tipo columna tienen entre 50 y 72 cm de ancho y rondan los 195–203 cm de altura, así que ocupan poca pared pero suben hasta el techo aprovechando el aire que normalmente queda vacío sobre los muebles bajos; Kaspian 56, Luen 57, Nuis 50, Balder 62, Balin 68 o Alameda 72 trabajan con esta lógica. Las vitrinas medianas, entre 90 y 100 cm de ancho, son el formato más equilibrado para un salón estándar y combinan zona acristalada superior con cajones o puertas opacas debajo, como en Forn 94, Holten 98, Lamea 90, Ostia 101 o Kaspian 90. Las vitrinas bajas tipo aparador (Frija 153, Gent 166) superan los 150 cm de ancho y se acercan en silueta a una cómoda con frente acristalado, ideales para comedores donde la pieza también funciona como apoyo de fuentes o decoración.
Puertas de cristal y zona de exposición
La diferencia entre una vitrina y un mueble auxiliar cualquiera está en la puerta acristalada: el cristal mantiene la vajilla, la cristalería o los objetos decorativos visibles pero protegidos del polvo. En el catálogo conviven vitrinas con puerta única de cristal (Balder 62, Balin 68, Tolmin 100), con dos puertas de cristal sobre cuerpo cerrado (Nepo Plus 90, Lamea 90, Holten 68, Romance 93) y modelos de tres o cuatro puertas que distribuyen la exposición en horizontal (Forn 94, Holten 98, Luen 70, Kim, Frija 153). Los estantes interiores son fijos o regulables en altura según el modelo, lo que permite combinar piezas pequeñas en la balda superior con objetos más altos —vasos largos, jarras, libros ilustrados— en la inferior.
Acabados disponibles: roble, blanco brillo, grafito y bicolor
Los acabados en roble cubren toda la gama tonal del catálogo: Sonoma y Wotan en tonos miel cálidos, Artisan con veta rústica marcada, Monastery y Stirling en tonos más profundos, y Riviera o Waterford como alternativas neutras contemporáneas. El blanco brillo (Forn 94, Holten 98, Azteca Trio 90, Alameda 72) sigue siendo la opción más solicitada en salones pequeños porque amplía visualmente el espacio y multiplica la luz reflejada por el cristal frontal. El grafito (Tolmin 100) y los bicolor que combinan roble con frente blanco brillo (Zele 56, Nuis 50, Balder 62, Kaspian 90) son útiles cuando el salón ya tiene un mueble de TV o una cómoda en la misma serie, ya que evitan repetir el mismo tono y rompen la monotonía sin recurrir a colores fuertes. Los modelos en pino Andersen blanco (Frija 153) o larch Sibiu light (Romance 93) introducen una opción más cálida, próxima al estilo nórdico.
Medidas: alta, mediana o baja según la pared
La altura del mueble debe leerse en relación con el resto de la pared. Si la vitrina va junto a un sofá o una mesa de comedor, una pieza alta tipo columna funciona mejor cuando la pared está despejada por encima del sofá y se quiere llenar verticalmente, mientras que una vitrina mediana de 140–160 cm de altura permite colgar un cuadro o un espejo encima sin saturar el conjunto. El ancho se decide en función del hueco disponible y de los muebles colindantes: las columnas estrechas (50–70 cm) encajan en rincones, entre puertas o flanqueando un mueble de TV; las vitrinas medianas (90–100 cm) son el formato más versátil; las bajas anchas (150–166 cm) necesitan al menos 200 cm de pared libre para no comer el espacio de paso. Mide siempre el fondo: con 39–45 cm de profundidad, la mayoría de modelos cabe en pasillos amplios sin obstaculizar el tránsito.
Cajones, estantes y herrajes
Los modelos con cajones (Luen 95, Ostia 101, Kaspian 90, Alameda 72, Tolmin 100, Frija 153, Gent 166) añaden almacenaje cerrado para mantelería, cubertería o documentos, evitando que toda la pieza quede a la vista. Las puertas llevan bisagras de cierre suave en la mayoría de referencias, lo que prolonga la vida útil del herraje y evita golpes; los cajones funcionan sobre guías metálicas con tope de seguridad. Los estantes interiores se reparten entre fijos —reforzando la estructura— y regulables, para adaptar el espacio a vasos altos, marcos de fotos o cajas decorativas. En las vitrinas con frente combinado (cristal arriba, opaco abajo), la zona inferior suele alojar uno o dos estantes adicionales detrás de las puertas opacas, útil para guardar objetos que no quieres exponer.
Cómo elegir la vitrina adecuada para tu salón o comedor
Para un comedor con mesa central, la vitrina baja tipo aparador (Frija 153, Gent 166) es la opción más práctica porque mantiene la línea de visión despejada por encima y deja espacio para colgar un cuadro grande o un espejo. Para un salón con sofá, una vitrina alta tipo columna funciona bien colocada en el extremo del sofá, ya que define el rincón sin tapar la pared central donde suele ir la televisión. Si la pieza va a convivir con un mueble de TV bajo, elige una vitrina alta del mismo acabado para crear un conjunto coherente; muchas series de Vommo (Kaspian, Luen, Holten, Lamea, Balin) tienen referencias en vitrina y en mueble de TV con el mismo tono y herraje. Antes de comprar, decide qué vas a exponer: si son objetos pequeños y delicados (cristalería, figuras), busca estantes regulables y cristal frontal claro; si son libros o piezas más voluminosas, prioriza el ancho útil y la profundidad por encima del número de estantes.
Envío a toda España y montaje en casa
Las vitrinas se entregan desmontadas en cajas planas con tornillería, herrajes, cristales protegidos por embalaje específico y manual de instrucciones incluidos. El montaje tarda entre una y tres horas según el número de puertas y cajones, y solo requiere un destornillador y un martillo de goma para encajar las clavijas; los cristales se colocan en la fase final para evitar golpes durante el ensamblaje. Enviamos a toda la península y a Baleares, y atendemos consultas previas sobre medidas, compatibilidades de color entre series o adecuación del modelo al hueco disponible antes de la compra.





























































































