Los muebles de oficina para casa permiten montar un puesto de trabajo funcional en cualquier rincón de la vivienda —dormitorio, salón, habitación libre o estudio— sin recurrir a soluciones de oficina corporativa sobredimensionadas para uso doméstico. En esta categoría encontrarás escritorios rectos, en esquina y elevables eléctricos, sillas giratorias y sillones tipo gaming, cajoneras con ruedas, estanterías metálicas y conectores que permiten unir varias piezas en un mismo plano de trabajo. La selección está pensada para teletrabajo, estudio y proyectos personales en pisos y apartamentos donde el espacio cuenta y el mueble tiene que integrarse con el resto de la decoración.
Cómo se compone un despacho en casa
Un puesto de trabajo doméstico se construye habitualmente con cuatro piezas: un escritorio que define la zona, una silla giratoria con ajuste de altura, almacenamiento de proximidad —cajonera con ruedas u organizador bajo— y un mueble vertical para libros, archivadores o material que no usas a diario. Esta categoría reúne cada componente por separado, de modo que puedes empezar por el escritorio y la silla y ampliar el conjunto a medida que el uso real lo justifica. Para configuraciones en L existen conectores específicos —tipo Nevada o BRW Office— que permiten unir dos escritorios en ángulo sin tener que comprar una pieza fija en esquina.
Escritorios: medidas, formas y mesas elevables eléctricas
Los escritorios cubren anchos de 100 a 180 cm con profundidades de 56 a 76 cm, medidas adecuadas tanto para un solo monitor como para configuraciones de doble pantalla. Los modelos en esquina, como Nevada Esquina 158,5 cm o las soluciones Space Office de 140 cm, aprovechan el rincón de la habitación y duplican la superficie útil sin invadir el resto del cuarto. Las mesas elevables eléctricas —Space Office 160 cm y Emil 2 Gaming 120 cm— incorporan un motor que ajusta la altura del tablero para alternar el trabajo sentado y de pie, una opción cada vez más recomendada para jornadas largas frente al ordenador. Algunos escritorios, como Holten o Nuis, integran cajón y puerta en el propio mueble, lo que reduce la necesidad de una cajonera independiente.
Sillas de oficina giratorias y sillones gaming
En sillas se distinguen dos familias claras. Las giratorias clásicas con tapizado tejido —Ned, Alex, Odo, Renova— están pensadas para uso diario y reuniones cortas, con altura ajustable, ruedas multidireccionales y mecanismo de basculación. Los modelos ergonómicos tipo Ergolex incorporan respaldo alto, soporte lumbar y reposacabezas para sesiones más prolongadas, y los sillones gaming combinan respaldo deportivo con tapizado contrastado en negro-gris u otras combinaciones llamativas. Para puestos compartidos por varias personas conviene optar por mecanismos con bloqueo en varias posiciones y elevación neumática certificada, además de comprobar que la silla soporte sin holguras el peso del usuario más alto del hogar.
Cajoneras, estanterías y organizadores
El almacenamiento de proximidad resuelve dos problemas: liberar la superficie del escritorio y mantener a mano material que se usa a diario —cables, cuadernos, documentación, periféricos—. Las cajoneras de 40 a 50 cm de ancho —Nevada, Space Office 42 cm, Space Office 50 cm— se ubican bajo el tablero del escritorio o junto a él y muchas incluyen ruedas para desplazarlas según convenga. Las estanterías metálicas tipo Mike, ligeras y de poco fondo, sirven como almacenamiento vertical extra en espacios muy reducidos. Los organizadores complementan el conjunto para ordenar carpetas, libros y consumibles sin recurrir a un armario completo.
Acabados y estilos: roble, blanco y grafito
La paleta de acabados está pensada para integrar el despacho con el resto de la vivienda. Los tonos roble —roble Artisan, roble Sonoma, roble Wotan, roble Riviera— funcionan bien en salones y dormitorios con muebles de tonos naturales, mientras que el roble Flagstaff oscuro aporta más carácter en entornos contemporáneos. El blanco y el grafito son la opción más versátil para pisos con luz limitada o decoraciones minimalistas. Los frentes están fabricados sobre tableros resistentes a la humedad y al uso continuado, con cantos protegidos y herrajes pensados para una vida útil prolongada en jornadas de teletrabajo intensivo.
Presupuesto orientativo y por dónde empezar
Para un puesto básico de teletrabajo, el conjunto mínimo se puede montar desde unos 50 € en la silla más sencilla y alrededor de 120 € en el escritorio más compacto. Subiendo en gama, los escritorios rectos de 140–180 cm se sitúan entre 165 y 380 €, las mesas elevables eléctricas rondan los 385 €, y los escritorios en esquina más amplios llegan hasta cerca de 700 €. Si el presupuesto es ajustado conviene priorizar la silla —es la pieza que más afecta a la salud postural— y empezar con un escritorio recto, dejando la cajonera y la estantería para una segunda fase. En presupuestos medios y altos compensa elegir un modelo elevable o en esquina desde el principio, porque cambiar el escritorio a posteriori obliga a desmontar todo el puesto.
Envío a toda España y montaje en casa
Todos los muebles se entregan desmontados en cajas con instrucciones detalladas y herrajes incluidos. El montaje no requiere herramientas profesionales y se completa en una o dos jornadas según el tamaño del conjunto. Enviamos a península y Baleares y resolvemos consultas previas sobre medidas, compatibilidad entre piezas o configuración del pedido antes de la compra.






















































































