Armarios de dormitorio pensados para resolver el almacenaje principal de la habitación, desde piezas compactas de 80 cm hasta composiciones modulares de 250 cm de ancho. En el catálogo conviven más de veinte modelos con puertas batientes, correderas y soluciones esquineras, en acabados de roble (Sonoma, Wotan, Artisan, Mauvella, Delano, Noble), blanco brillo, cachemira, grafito y combinaciones bicolor. La serie modular Flex permite cubrir paredes enteras combinando varios cuerpos del mismo acabado, mientras que las referencias compactas como Matos 80 resuelven huecos pequeños en habitaciones infantiles o vestidores improvisados.
Tipos de armario: batientes, correderos y esquineros
Los armarios batientes (Brando-3, Nepo Plus 118, Forn, Kaspian 90, Nuis 90, Flex 100, Flex 150) abren con bisagras y son la opción más habitual cuando hay espacio frontal suficiente para que las puertas giren sin chocar con la cama o con muebles vecinos. Los modelos correderos (Fabio, Tetrix 183, Flex 150 Sliding, Flex 250 Sliding) trabajan con dos puertas que se desplazan en paralelo sobre raíles, sin invadir el suelo de la habitación, lo que los hace ideales para dormitorios pequeños o cuando el armario se sitúa frente a la cama. Para aprovechar rincones que normalmente quedan muertos, Homeland 136 funciona como armario esquinero de 216 cm de alto, 136 × 135 cm en planta, con dos puertas, tres cajones y un interior amplio que permite colgar ropa larga sin doblar.
Serie modular Flex: ancho, alto y mecanismo a elegir
La serie Flex es la línea modular más extensa del catálogo y se distingue por su fondo de 66 cm —el necesario para colgar perchas en sentido natural— y por la posibilidad de combinar varios cuerpos en el mismo acabado. Trabaja con cuatro anchos principales —100, 150, 200 y 250 cm— y dos alturas —218 cm para pisos con techo estándar o 240 cm cuando se quiere aprovechar al máximo la pared—. Los Flex 100 y Flex 150 más sencillos (dos o tres puertas batientes) parten de unos 450 € y resuelven dormitorios individuales o de matrimonio compacto; los Flex 150 Sliding y Flex 200 de cuatro puertas se mueven en torno a los 850–1.200 € y son los formatos más vendidos para pareja; Flex 250 Sliding, en grafito con frente negro brillo, es la pieza más grande del catálogo (240 × 250 × 66 cm) y llega a unos 1.850 €. Todas las variantes comparten acabados (blanco, blanco/roble Mauvella, grafito, grafito/roble Artisan, cachemira), lo que permite ampliar el armario en el futuro sin que los cuerpos nuevos desentonen con los originales.
Acabados disponibles: roble, blanco brillo, grafito y bicolor
Los acabados en roble cubren toda la gama tonal del catálogo: Sonoma y Wotan en tonos miel cálidos para dormitorios clásicos, Artisan con veta rústica marcada, Mauvella y Delano oscuro en tonos más profundos, y Noble o Flagstaff oscuro como alternativas neutras contemporáneas. El blanco brillo (Forn, Kaspian 90, Tetrix 183, varios Flex) sigue siendo la opción más solicitada en habitaciones pequeñas porque amplía visualmente la pared y multiplica la luz reflejada. El cachemira y el grafito ofrecen alternativas neutras menos saturadas para dormitorios contemporáneos, y la combinación grafito con frente en negro brillo (Flex 250 Sliding) introduce un matiz más dramático para ambientes minimalistas. Las versiones bicolor son útiles cuando el dormitorio ya tiene un mueble en la misma serie y se quiere romper la monotonía sin recurrir a colores fuertes: blanco con roble Mauvella o Sonoma para suavizar, grafito con roble Artisan para reforzar el contraste.
Medidas: anchos, alturas y profundidades
El ancho se decide en función del hueco disponible y de la cantidad de ropa a guardar. Los armarios estrechos, entre 80 y 100 cm (Matos 80, Kaspian 90, Nuis 90, Forn, Flex 100), encajan junto a la cama o flanqueando la ventana en dormitorios individuales; los de 118–150 cm (Nepo Plus 118, Homeland 136, Flex 150) son la franja media más versátil para una pareja o un dormitorio infantil compartido; las composiciones de 200 a 250 cm (Brando-3, Tetrix 183, Fabio, Flex 200, Flex 250 Sliding) ocupan una pared completa y son las que ofrecen el volumen real de almacenaje que pide un matrimonio con guardarropa amplio. La altura habitual ronda los 195–216 cm, suficiente para colgar abrigos largos sin que la barra toque el suelo; los Flex en versión alta llegan a 240 cm para aprovechar el hueco bajo el techo con altillos para edredones o maletas. El fondo es el dato más crítico para que las perchas quepan sin doblar: 54–60 cm en la mayoría de modelos (Kaspian, Nepo Plus, Tetrix, Brando) y 66 cm en toda la serie Flex.
Espejos, cajones y organización interna
El espejo frontal aparece en correderos como Tetrix 183 y Flex 150/250 Sliding, y también en algunos batientes como Brando-3 o Flex 100 con frente espejado: además de funcionar como vestidor, devuelve luz al fondo de la habitación y duplica visualmente la pared. Los modelos con cajones (Brando-3 con dos cajones, Nepo Plus 118 con dos, Kaspian 90 con dos, Homeland 136 con tres) reservan ropa interior, calcetines o complementos sin necesidad de una cómoda adicional; los cajones llevan guías metálicas con tope de seguridad para que no se salgan al abrirlos por completo. En el interior conviven barras para colgar, estantes regulables y, en los formatos altos de la serie Flex, un altillo superior para guardar ropa de temporada, edredones o equipaje. Las bisagras son de cierre suave en la mayoría de referencias, lo que evita portazos y prolonga la vida útil del herraje.
Cómo elegir el armario adecuado para tu dormitorio
La primera decisión es el mecanismo: si delante del armario hay menos de 80 cm libres hasta la cama o hasta otro mueble, conviene optar por puertas correderas (Fabio, Tetrix 183, Flex 150/250 Sliding) para evitar el barrido de las hojas batientes. Si el frontal está despejado y se quiere acceder de un golpe a toda la ropa, las puertas batientes (Flex 100/150, Kaspian, Brando-3) son más cómodas porque dejan ver todo el interior al abrirlas. Mide siempre la pared con cinta métrica y resta 2–3 cm de margen lateral para que el armario entre sin forzar el rodapié o la moldura del techo. La regla práctica para el espacio de paso es dejar un metro entre el armario y el pie de la cama, suficiente para abrir cajones y puertas batientes sin chocar. Para dormitorios infantiles, las piezas bajas y robustas como Matos 80 (78,5 cm de alto) priorizan la accesibilidad del niño sobre el volumen total, y son una buena pareja para una cómoda baja del mismo acabado.
Envío a toda España y montaje en casa
Los armarios se entregan desmontados en cajas planas con tornillería, herrajes, espejos protegidos por embalaje específico y manual de instrucciones incluidos. El montaje tarda entre dos y cuatro horas según el número de puertas, cajones y altillos, y solo requiere un destornillador, un martillo de goma y una segunda persona para sujetar los laterales durante el ensamblaje; los espejos y los frentes correderos se colocan en la fase final para evitar golpes. Enviamos a toda la península y a Baleares, y atendemos consultas previas sobre medidas, compatibilidad de acabados entre series o adecuación del modelo al hueco disponible antes de la compra.






















































































































